Emergencia: estar preparados en caso que ocurra.

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Saber qué hacer ante un incendio o si alguien se queda atrapado en un ascensor requiere de un plan previamente elaborado. En el MINVU diseñaron uno para uso de toda la comunidad.

Cuando se oye de algún accidente o una emergencia en un conjunto de edificios, de inmediato surge la inquietud por revisar cómo andan las instalaciones en la propia comunidad. Entre los bienes comunes están los ascensores, que son una constante preocupación para los vecinos, si es que se trata de su seguridad.

Hace un tiempo, David Valenzuela, habitante de un conjunto de torres en Providencia, nos manifestó su molestia porque cada 15 días se presentaban fallas en los elevadores. Señalaba que, pese a que habían ido técnicos a cargo de la mantención, los desperfectos continuaban.

Como informan en la Subsecretaria de Vivienda y Urbanismo, desde marzo pasado (en virtud de la Ley 20.296, de 2008), todos los edificios deben someter sus ascensores a una permanente y estricta mantención y certificación. La primera ya entró en vigencia, pero la segunda será obligatoria a partir de marzo de 2017, para los edificios que tengan recepción definitiva desde el 2000. Los anteriores a esa fecha, cuentan con un plazo de 2 años.

Estos requisitos tienen que ser exigidos por quienes habitan sus dependencias, quedando la responsabilidad a cargo de los propietarios de cada inmueble.

El trabajo solo puede ser realizado por empresas o personas jurídicas inscritas en los registros del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU), lo cual se estableció con el fin de asegurar su buen funcionamiento. Esto incluye funiculares, montacargas, escaleras y rampas mecánicas. Por ello se creó un Registro Nacional de Instaladores, Mantenedores y Certificadores de Ascensores, administrado por ese ministerio. Según precisan, la acreditación se materializa a través de un certificado, que debe ubicarse en un lugar visible. Para inscribirse y permanecer en el Registro del MINVU, los interesados deben documentar sus conocimientos técnicos y la experiencia necesaria.

¿Qué riesgos?

Este tema no es el único que influye en la seguridad. Como explican en la Subsecretaria, es importante que administradores y vecinos sepan cómo enfrentar incendios, sismos, explosiones, escapes de gas, inundaciones y atrapamientos. Para ello, dicen, junto con simulacros realizados en diferentes regiones, el MINVU puso a disposición de estas agrupaciones un Plan Básico de Emergencia, que permite identificar riesgos potenciales y también ejercitar la evacuación. Asimismo, supervisar el correcto funcionamiento de escaleras presurizadas, mejorar la señalización y evaluar los eventuales obstáculos que existen para el trabajo de Bomberos o ambulancias.

Precisan que la idea es que la comunidad adecue este plan, cuya elaboración estuvo a cargo de la Academia Nacional de Bomberos, de acuerdo con su realidad, pues es una guía para la redacción de un plan propio. Una vez terminado, se debe solicitar entre los vecinos y mantener, además, una copia de este en la conserjería o administración. Idealmente, remitir un ejemplar del mismo a Bomberos, quienes podrían observarlo y mejorarlo.

Roles.

Como regla general, un plan de este tipo debe contemplar un organigrama con los roles o cargos predeterminados y que se asumen a plenitud cuando ocurren una emergencia. También hay que instruir al personal y a los ocupantes del edificio sobre cómo actuar en esos casos. Por ello recomiendan elaborar cartillas simples y claras, con el paso a paso planificado en caso de producirse una emergencia, y con instrucciones sobre al antes, durante y después del hecho.

Asimismo, se tiene que informar sobre las vías de evacuación y zonas de seguridad del edificio, además de los diferentes equipos y accesorios para emergencias con que cuente el lugar, como alarmas, bocinas, pulsadores, extintores, red húmeda, red seca, vías de evacuación, zonas de seguridad, etc. La organización del edificio debe contar con un Comité de Emergencias, coordinadores de seguridad y líderes de evacuación.

Fuente: El Mercurio