¿Por qué es importante contar con un Plan de Emergencia?

Las estadísticas demuestran que más del 70% de las Comunidades no tiene un Plan de Emergencia Vigente. Esto significa que, o nunca lo han confeccionado o que si lo hicieron alguna vez, no lo han actualizado. Legalmente es una falta GRAVE, ya que no solo hay bienes materiales comprometidos, sino que también las vidas de los residentes de esa comunidad.

La obligación de contar con este instrumento, se encuentra regulada en la Ley de Copropiedad Inmobiliaria en su artículo 36 incisos tercero y cuarto:

 “todo condominio deberá tener un plan de emergencia ante siniestros, como incendios, terremotos y semejantes, que incluya medidas para tomar, antes, durante después del siniestro, con especial énfasis en la evacuación durante incendios. La confección de este plan será responsabilidad del Comité de Administración, que deberá someterlo a aprobación de una asamblea extraordinaria citada especialmente a ese efecto, dentro de los primeros tres meses de su nombramiento.

El plan de emergencia, junto con los planos del condominio detallados según necesidad, será actualizado  anualmente por el Comité de Administración respectivo y  copia del mismo, junto con los planos, serán entregados  a la unidad de carabineros y de bomberos más cercana,  las que podrán hacer llegar al Comité de Administración  las observaciones que estimaren pertinentes.”

Por lo tanto, es obligación de todas las comunidades tener un Plan de Emergencia Vigente; la ley responsabiliza directamente al Comité de Administración su confección, en un plazo no superior a 3 meses desde la elección de esta Directiva, para lo que necesitará la contratación de los servicios de un experto en prevención de riesgos para el estudio y elaboración de este Plan, el que, una vez aprobado, deberá entregarse una copia al Bomberos y a Carabineros.

El problema que se suscita en la práctica, es que la autoridad no fiscaliza esto, evidentemente por falta de recursos y personal; aunque por la importancia que tienen los bienes que protege este Plan, no debiese requerir mayor obligación ni fiscalización.

Un Plan de Emergencias, consiste en la implementación de procedimientos para actuar de manera segura y coordinada en caso de una emergencia. La idea es evitar o disminuir la ocurrencia de accidentes o situaciones de este tipo por medio de la detección a tiempo, de responder, reaccionar y controlar rápidamente esta emergencia. De esta forma, se pueden minimizar los daños y normalizar a la brevedad las actividades.

Las principales Dificultades para implementar estos Planes de Emergencia son 2:

  1. Los mismos Residentes: aunque parezca increíble, ellos mismos son muy reticentes a que la comunidad pague el valor que cuesta la confección del Plan de Emergencia. Muchas veces se niegan por tener un rotundo desconocimiento de lo que esto significa; no se dan cuenta, o no quieren hacerlo, de que un Plan de Emergencia puede salvar su vida, la de un ser querido, la de un vecino, un trabajador, una visita. Para ellos pesa más pagar un mínimo incremento en los gastos comunes que estar dispuesto a proteger sus bienes, su vida  a su familia. En ocasiones, incluso, se producen ácidos altercados con copropietarios que acusan al administrador de estar “mojado” por insistir en lo importante que es respetar la ley y llevar a cabo este plan. Si se logra convencer a estos propietarios, de que inviertan en seguridad y que sale más barato que pagar una multa (o incluso un funeral) nos vemos enfrentados a la desidia de los habitantes, pues al momento en que deben asistir a las charlas de capacitación e implementación de este Plan, muy pocos son los que asisten. Un claro ejemplo de lo expuesto, sucedió en el 2010, en el terremoto del 27 de febrero. Ningún residente aplico el Plan de Emergencia; quienes actuaron heroicamente fueron los trabajadores de los edificios; la gran mayoría de ellos después del terremoto, en vez de retirarse a sus casas a ver a sus familiares, lo dedicaron a dirigir, evacuar, rescatar y ayudar a los residentes, muchos de ellos aplicando lo aprendido en talleres que ellos mismos, muchas veces, financiaron.
  2. Un número importante de Administradores, no tiene el conocimiento necesario para entender la importancia de esta norma, ni los alcances que esto pudiese significar. En este sentido, y con tal de evitar un mal momento con el Comité de Administración, prefieren desentenderse, no asumir profesionalmente su responsabilidad y advertir a la comunidad los riesgos que significa no tener un Plan de Emergencia. Tampoco les interesa capacitar a los trabajadores de la comunidad para evitarle los gastos a la comunidad.

evacuacion

Por lo expuesto, debemos considerar al Plan de Emergencia y Evacuación como un documento escrito que tiene como propósito organizar la actuación en aquellos eventos que puedan poner en peligro la vida o la salud de las personas. Define las acciones a seguir en el antes, durante y después de la emergencia. Fija los criterios del que hacer, como hacerlo, cuando actuar, con que intervenir y quien debe reaccionar.

Los elementos del Plan de Emergencia de una comunidad, que se rige por el artículo 36 de la Ley 19.537, deben contemplar los aspectos como la organización del edificio para emergencias, responsabilidades en el amago de incendio y en incendio, y responsabilidades en movimientos sísmicos, entre otros aspectos.